Tal vez fue de tanto renegar.

 Esas miradas que van más allá. Esos celos sin fundamento. Esta incertidumbre general. El cambio que busco, en el momento menos deseado. Y me alejo. Y no quiero. Pero no puedo. Eso de perpetuar imposibles no está más en mis planes. Dejar que suceda, como el resto que murmura constantemente alrededor mío me dice. El bla bla de siempre. Y mi cansancio de siempre.  Y quisiera no verte más. Y si dejo de verte me muero. Y la espera se me está haciendo interminable.



Por favor que el adios no se alargue, me cansé de tanto esperar...

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