Nunca hice caso a esa advertencia de que podía llegar a encariñarme con vos...
Y es tarde, porque te quiero.Y no se de qué manera manejar esto. Intenté por todos los medios posible mantener una distancia prudente, aunque me costara horrores, aunque en el fondo lo que menos quería era distancia.Nunca pensé que como respuesta a eso ibas a esperar a verme cruzar la puerta para preguntarme como estoy y mantenerme la tarde entretenida con charlas y risas. Y así es.
Me asombra que seas vos el que inica todo. Voy a tomar aire, estoy levantando fiebre, necesito despejarme un ratito...-(Siempre imaginé que antes esas advertencias de escapada a la realidad, aparecieras de repente pregonando algún chiste sin sentido, como los que espero todos los días para sonreír un poquito más)
Y ahí estabas, al lado mío, una vez más. Y mucho menos que me pidieras un ratito más.
A mi también me gusta pasar tiempo con vos, pasaría mi vida al lado tuyo.
¿Por qué nos estamos acercando tanto?
¿De qué sirve todo esto?
¿Será el desenlace feliz que siempre esperé?
¿Por qué si me hace bien me hace mal...?

No hay comentarios:
Publicar un comentario